football predictionsbetips.co.ukfootball betting tips
You Are Here: Home » Economía » ¿A SUS ÓRDENES?

¿A SUS ÓRDENES?

Es usual que con nuestra mala actitud espantemos a nuestros clientes hacia los brazos de la feliz competencia

Por Rafael Mejía- Sogamoso/ Boyacá

¿Tenemos en Boyacá y Colombia un excelente servicio al cliente? ¿Las empresas tienen la certeza de que sin sus clientes no serían nada? Es hora de reflexionar acerca de la calidad de nuestro servicio al cliente. Cuando salimos de Boyacá y nos damos una vueltecita, por ejemplo, por el eje cafetero, nos quedamos asombrados de cómo la gente atiende y consiente al turista. Decían antes que turista satisfecho trae más turistas. Cuando un cliente o usuario se siente tratado como un ser humano, con respeto, dignidad y afecto sin caer en la lambonería, generalmente se ‘fideliza’. Nada que ver con Cuba, es el término usado para cuando un usuario se casa con una marca.

En Boyacá no somos precisamente la mata del buen servicio. Nos falta mucho para saber diferenciar entre vender tamales y vender servicio, atender una caja registradora y hacerlo con actitud de respeto hacia el cliente. Cuando la cajera entienda que si su empresa crece, también lo harán sus posibilidades de crecer… ese día entenderá qué es la excelencia en el servicio. Las causas del mal servicio, se pueden focalizar en dos aspectos:

Uno. Somos también mediocres como usuarios y no poseemos la cultura del reclamo. Tenemos la creencia de que reclamar es agarrarse con el empleado de más bajo rango, y no nos interesa saber cuáles son los canales para hacer una reclamación justa. Obvio, las empresas tampoco colaboran, ¿se acuerdan del letrerito de cómo conduzco?

Segundo. Los directivos de las empresas se engolosinan con proyecciones estratégicas de alto vuelo pero olvidan a quien les da de comer: el cliente. Muchas veces diseñamos las estrategias que nos agradan y que nos sirven como empresarios o como directivos. Pero no pensamos en el gusto del cliente. Es usual al comprar 10 panes, que el ‘veci’ diga que no tiene sino ocho. Si tiene los 10, es frecuente que se le hayan acabado las bolsas o que no tenga cambio. Cuando nos subimos a la buseta, el conductor casi siempre arranca antes de que nos sentemos. Sin embargo vamos donde el mismo vecino y nos subimos a la misma empresa de transporte porque no hay más, y por eso el último en la fila es, naturalmente, el cliente. ¿No han visto las colas para pagarles la energía a los canadienses? A cuál ser humano le hacen cola los deudores. Sin embargo el usuario tiene que aguantarse el sol y el agua para llevarles el dinero hasta sus bolsillos.

Con estos vientos de globalización y TLC, las empresas e instituciones que no entren en la onda del buen servicio pueden ir pensando en una muerte digna, porque va a llegar competencia hasta de Júpiter y los clientes emigrarán para allá. Así que, ¡pilas!

About The Author

ALESSANDRO JOURNALISTA
Number of Entries : 788

Leave a Comment

You must be logged in to post a comment.

Scroll to top